Cuaderno abierto con anotaciones a mano y lápiz sobre un escritorio

Nota de proceso editorial

Correcciones: cuando los lectores ajustan una entrada del glosario

Notas sobre el proceso de revisión abierta y sus límites

Un glosario vivo se corrige, y esa corrección no siempre es sencilla. Desde que abrimos la sección de correcciones, las observaciones llegan por mail, casi siempre con una captura, un enlace a un hilo viejo o una aclaración del tipo «en mi país esto no se dice así». No hay formulario de comentarios ni respuestas automáticas: cada aporte se lee, se anota y se decide qué hacer con él. A veces cambia una línea, a veces una entrada entera.

Lo primero que separamos es el tipo de observación. Un error factual es cuando la fecha, el origen o el uso que atribuimos a un término están mal y se puede mostrar con una fuente. Una diferencia regional legítima es otra cosa: el término funciona distinto en Buenos Aires, en Ciudad de México o en Madrid, y ninguna versión anula a la otra. Eso no se corrige, se agrega como matiz, a veces en el cuerpo y a veces como nota al pie. Y después está la opinión sobre el tono, que es la más difícil de atender, porque no se puede demostrar con un enlace.

Hay correcciones que obligan a reescribir. Cuando un término cambió de uso en redes en pocos meses, la definición que teníamos queda desactualizada aunque no sea falsa. Ahí no alcanza con tachar una frase: hay que revisar los ejemplos, la cronología y los cruces con otras entradas del índice alfabético. Ese trabajo tiene un costo editorial concreto y no siempre lo podemos hacer a la velocidad con que la conversación se mueve.

La sección tampoco promete neutralidad. Publicamos una lectura, con criterio, y las correcciones la ajustan sin borrar lo anterior. Preferimos dejar rastro del cambio antes que fingir que siempre dijimos lo mismo.

Seguí las discusiones que todavía no llegaron a los medios grandes en el archivo del blog, o escribinos con tu observación desde contacto.

Correcciones: cuando los lectores ajustan una entrada del glosario

Las entradas de Wokeafpedia no llevan firma individual porque el criterio es editorial, no autoral. Lo que se publica pasa por una lectura interna, se contrasta con usos reales en foros y redes, y queda expuesto a la sección de correcciones. Eso no significa que el texto sea impersonal: significa que la responsabilidad se reparte entre quienes escriben, revisan y matizan.

Origen del materialObservaciones de lectores, capturas de conversaciones públicas y notas de contexto que se acumulan antes de redactar cada definición.

Criterio de ediciónSe distingue entre error factual, diferencia regional legítima y opinión sobre el tono. No todo aporte se incorpora igual ni en el mismo lugar del texto.

Límites del métodoLas correcciones no son comentarios en vivo ni un foro abierto: son notas editoriales revisadas que pueden reescribir una entrada completa.

Alcance geográficoEl glosario trabaja con el español de distintos países hispanohablantes y anota cuándo un término cambia de sentido según la región.

Correcciones: cuando los lectores ajustan una entrada del glosario

Notas sobre el proceso de revisión abierta y sus límites. Un glosario vivo se corrige, y esa corrección no siempre es sencilla.

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Observaciones que llegan por correo y se leen una por una antes de tocar cualquier entrada.

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Diferencias regionales legítimas: lo que en un país se dice de una forma, en otro cambia de matiz.

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Errores factuales que obligan a reescribir una entrada entera y a asumir el costo editorial.

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Notas al pie donde se deja constancia de un matiz que no cambia la definición, pero la contextualiza.

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Casos en que una corrección no borra lo anterior: lo deja anotado para que el lector vea el cambio.

Correcciones: cuando los lectores ajustan una entrada del glosario

Si encontraste un dato flojo, una fecha mal puesta o una definición que ya no se usa así, la vía es el correo. No hay formulario de comentarios ni respuesta automática: leemos, cotejamos y, si el aporte se sostiene, la entrada cambia con una nota que aclara qué se corrigió y por qué. Para dudas que no son correcciones, la página de contacto es el camino más directo.

Ir a contacto

Antes de mandar una observación, conviene revisar las preguntas frecuentes: ahí están los criterios que aplicamos para aceptar un matiz regional, distinguirlo de un error factual y decidir cuándo una corrección merece reescribir la entrada completa. También explicamos por qué una diferencia de uso entre Buenos Aires y Ciudad de México no se resuelve eligiendo una sola versión.

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